martes, 8 de diciembre de 2015

¿Nos hemos equivocado al recomendar dietas bajas en grasas a enfermos del corazón?

Autor: Fernando Casal Couto

La tónica habitual en los últimos años, ha llevado al entorno sanitario a utilizar como base las dietas con un porcentaje bajo de grasa, pero los últimos metaanálisis parecen indicar que este enfoque puede ser erróneo. Vamos a verlo:

En el metaanálisis Effects of low-carbohydrate diets v. low-fat diets on body weight and cardiovascular risk factors: a meta-analysis of randomised controlled trials tenemos una interesante revisión ya que entre los criterios de inclusión nos encontramos con una duración mínima de seis meses de la intervención, y que en la dieta baja en carbohidratos estos no superaban el 20% y definida en concordancia con la dieta Atkins.

En las conclusiones del estudio podemos observar que:
<<  Los participantes en las dietas bajas en grasa en comparación con los que seguían la dieta baja en carbohidratos, experimentaron una mayor pérdida de peso corporal, un mayor aumento del colesterol HDL y el LDL. Estos hallazgos indican que el beneficio de la reducción del peso debe ponerse en contraposición con el posible perjuicio del aumento del colesterol LDL.>>
Pero este no es el único metaanálisis sobre esta cuestión. En Dietary Intervention for Overweight and Obese Adults: Comparison of Low-Carbohydrate and Low-Fat Diets. A Meta-Analysis nos encontramos con una revisión que utiliza estudios de más de 8 semanas de duración, comparando dietas con un consumo de carbohidratos menor a 120 gr de carbohidratos al día contra otras con un consumo de grasa inferior al 30% de la energía consumida.
En la conclusiones se extrae lo siguiente: << Este metaanálisis demuestra que ambas dietas se asociaron a una significante pérdida de peso y una reducción en los riesgos de los Accidentes Cerebro-vasculares.  Sin embargo, las dietas bajas en carbohidratos se asociaron a un mejor comportamiento en la reducción de la pérdida de peso y reducción de los riesgos de ACV, lo que sugiere que las dietas bajas en carbohidratos también podrían ser útiles para la gestión del peso y la obesidad. >>

Estas revisiones nos llevan a pensar que no existe un enfoque único para tratar la pérdida de peso y atacar, de forma nutricional, la reducción de riesgos para los enfermos de corazón. También indica que la demonización que se ha realizado en los últimos años con múltiples productos light, ha sido un enfoque erróneo, o al menos innecesario. Mi recomendación es seguir experimentando con ambos tipos de dieta, buscando la mayor adherencia por parte del paciente, pudiendo utilizar ambos tipos de dieta.

BIBLIOGRAFÍA:

Jonathan Sackner-Bernstein, David Kanter, Sanjay Kaul. Dietary Intervention for Overweight and Obese Adults: Comparison of Low-Carbohydrate and Low-Fat Diets. A Meta-Analysis. [Internet] 20 de Octubre de 2015. Recuperado de: http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0139817
Nadia Mansoor, Kathrine J. Vinknes, Marit V. Veierod y Kjetil Retterstol. Effectos of low-carbohydrate v. low-fat diets on body weight and cardiovascular risk factors: a meta-analysis of randomized controlled trials. [Internet] 23 de Junio de 2015. Recuperado de http://journals.cambridge.org/action/displayAbstract?fromPage=online&aid=10059200

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