miércoles, 9 de diciembre de 2015

Obesidad en la tercera edad

La Obesidad en la tercera edad

                     

La obesidad es un hecho. Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) desde 1980, la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo.
"En 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos."(OMS, Obesidad y sobrepeso, Nota descriptiva N°311
Enero de 2015)



Cuando hablamos de obesidad nos referimos a que hay demasiada grasa en el cuerpo, lo que es diferente al sobrepeso que significa tener mucho peso. De igual forma, los dos términos se refieren a un estado no saludable de las personas con respecto a su peso.
 El peso se supone que debe venir de nuestros músculos, huesos, grasa y el agua que contenemos en nuestro cuerpo.

La obesidad se produce por una ingesta de calorías extra a las que necesitamos, este número de calorías que necesitamos es diferente en cada persona ya sea por genética, estatura, edad, si somos activos, entre otros.

Ser obeso aumenta el riesgo de padecer diabetes, afecciones cardíacas, artritis y cáncer.

El IMC o Índice de Masa Muscular nos proporciona la medida para saber si tenemos sobrepeso u obesidad, es un indicador que hace relación entre el peso y la talla. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).
Esta medida es la misma para ambos sexos y adultos de todas las edades aunque no siempre corresponde con el mismo nivel de grosor en las personas.

La definición de la OMS es la siguiente:

  • Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
  • Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.
Pero en los ancianos, estos parámetros cambian. Es preferible mantener un IMC entre 24 y 29 kg/m2, porque cifras inferiores se asocian a mayor riesgo de muerte en estos sujetos.

Para las personas de la tercera edad es más fácil caer en una desnutrición o en la obesidad.

La obesidad de la que nos debemos preocupar es la que se origina a partir de tejido graso acumulado en la zona abdominal (perímetro de cintura superior a 102 cm en hombres y a 88 cm en mujeres), pues está directamente asociada a un riesgo cardiovascular alto. La diabetes mellitus, la hipertensión arterial y la elevación del colesterol y de los triglicéridos plasmáticos aparecen bajo un nexo común que es la dificultad para la acción de la insulina.

Pues como podemos ver la obesidad tiene enfermedades asociadas a parte de todas las alteraciones del metabolismo nombradas anteriormente y estas son:

  • síndrome de apnea del sueño (pausas en la respiración con falta de oxígeno durante el sueño y somnolencia excesiva en el día)
  • el reflujo gastroesofágico (paso de contenido ácido desde el estómago al esófago
  • la insuficiencia venosa crónica (edemas en miembros inferiores, que generalmente evolucionan a lo largo del día, y varices) 
  • artrosis de articulaciones sometidas a sobrecarga. 


En personas mayores la obesidad se asocia a inmovilidad, sobre todo porque la cantidad de tejido muscular ni es suficiente, ni tiene la misma fuerza que las personas jóvenes para movilizar el exceso de peso corporal. A esta circunstancia se le denomina “obesidad sarcopénica”.

Para tratar la obesidad en ancianos lo principal es prevenirla. Como no la prevención viene de la mano de los hábitos saludables como lo son la actividad física diaria, el consumo de verduras, cereales integrales y no nos olvidemos de la fruta, la legumbre, lácteos desnatados, carne de ave, pescado y frutos secos. Los azucares refinados y la grasa saturada se debe evitar a toda costa.

Acompañados a estos buenos hábitos viene una  valoración para detectar posibles trastornos del comportamiento del anciano, ya sea alimentarios (bulimia, atracones, entre otros) como del ánimo. Muchas veces no son detectados por los familiares.

Valorados los hábitos modificables en el paciente, para los ancianos obesos se recomienda una dieta hipocalórica, esto quiere decir que restringiremos calorías, unas 500 menos de las que corresponderían por edad y por sexo. No es preciso que sea con bajo contenido en grasas o azucares o carbohidratos pues no se sabe con certeza cuál es mejor aunque a corto plazo la más eficaz es la dieta con restricción de carbohidratos.

Lo que sí se puede recomendar con certeza es la famosa dieta mediterránea pues aumenta la longevidad.
Las dietas con grandes desproporciones entre hidratos de carbono, grasas y proteínas pueden llevar a la desnutrición y en los ancianos conduce con facilidad a la muerte.

En cuanto a la actividad física en los ancianos, es complicada y a veces imposible por problemas inherentes al envejecimiento pero el entrenamiento de resistencia progresiva es una opción recomendada en ancianos y en obesos.

En casos de obesidad moderada-severa (IMC por encima de 35 o 40 kg/m2) con enfermedades graves asociadas, y cuando han fracasado todos los esfuerzos terapéuticos previos, puede recurrirse al balón intragástrico (muy eficaz por las pérdidas ponderales adicionales sobre los tratamientos previos) y a la cirugía de la obesidad (cada vez más intervenciones en pacientes por encima de los 60 años de edad).

La obesidad en cifras

En España se ha estimado que un 35,5 por ciento de los hombres y un 40,8 por ciento de las mujeres de más de 60 años tienen obesidad, aunque por encima de 80 años estas cifras descienden a 19,4 por ciento en hombres y 29,2 por ciento en mujeres. Además, se ha observado un perímetro de cintura elevado en el 48,4 por ciento de los hombres y en el 78,4 por ciento de las mujeres. Estos valores no son muy diferentes de los descritos recientemente en población norteamericana: un 33,6 por ciento de las mujeres y un 37,1 por ciento de los hombres de más de 59 años padecen obesidad.


Bibliografía:
1.     Federico Cuesta Triana, Geriatra. Obesidad en el anciano. Es más grave según aumenta la edad. Hospital Clínico San Carlos Madrid (2014), Consultada en 7 diciembre de 2015| en https://www.segg.es/pretema.asp?cod=88
2.     Nutrición para personas mayores U.S. National Library of Medicine 8600 Rockville Pike, Bethesda, MD 20894 U.S. Department of Health and Human Services National Institutes of Health | actualizada 21 octubre 2015| Consultada en 7 de diciembre 2015 en:https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/nutritionforseniors.html
3.     Obesidad y sobrepeso, OMS Nota descriptiva N°311 Enero de 2015| Consultada en 7 de diciembre de 2015| en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/

4.     Am J Clin Nutr (November 2005) Obesity in older adults: technical review and position statement of the American Society for Nutrition and NAASO, The Obesity Society1,2,3,4,5 |vol. 82 no. 5 923-934

No hay comentarios:

Publicar un comentario