La Obesidad en la tercera edad
La obesidad es un hecho. Según datos de la OMS (Organización Mundial de la
Salud) desde 1980, la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo.
"En 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían
sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos."(OMS, Obesidad
y sobrepeso, Nota descriptiva N°311
Enero de 2015)
Cuando hablamos de obesidad nos referimos
a que hay demasiada grasa en el cuerpo, lo que es diferente al sobrepeso que
significa tener mucho peso. De igual forma, los dos términos se refieren a un
estado no saludable de las personas con respecto a su peso.
El peso se supone que debe venir de nuestros músculos, huesos, grasa
y el agua que contenemos en nuestro cuerpo.
La obesidad se produce por una ingesta de calorías extra a las que
necesitamos, este número de calorías que necesitamos es diferente en cada
persona ya sea por genética, estatura, edad, si somos activos, entre otros.
Ser obeso aumenta el riesgo de padecer diabetes, afecciones cardíacas,
artritis y cáncer.
El IMC o Índice de Masa Muscular nos proporciona la medida para saber si
tenemos sobrepeso u obesidad, es un indicador que hace relación entre el peso y
la talla. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado
de su talla en metros (kg/m2).
Esta medida es la misma para ambos sexos y adultos de todas las edades
aunque no siempre corresponde con el mismo nivel de grosor en las personas.
La definición de la OMS es la siguiente:
- Un IMC
igual o superior a 25 determina sobrepeso.
- Un IMC
igual o superior a 30 determina obesidad.
Pero en los ancianos, estos parámetros cambian. Es preferible mantener un
IMC entre 24 y 29 kg/m2, porque cifras inferiores se asocian a mayor riesgo de
muerte en estos sujetos.
Para las personas de la tercera edad es más fácil caer en una desnutrición
o en la obesidad.
La obesidad de la que nos debemos preocupar es la que se origina a partir
de tejido graso acumulado en la zona abdominal (perímetro de cintura superior a
102 cm en hombres y a 88 cm en mujeres), pues está directamente asociada a un
riesgo cardiovascular alto. La diabetes mellitus, la hipertensión arterial y la
elevación del colesterol y de los triglicéridos plasmáticos aparecen bajo un
nexo común que es la dificultad para la acción de la insulina.
Pues como podemos ver la obesidad tiene enfermedades asociadas a parte de
todas las alteraciones del metabolismo nombradas anteriormente y estas son:
- síndrome de apnea del sueño
(pausas en la respiración con falta de oxígeno durante el sueño y
somnolencia excesiva en el día)
- el reflujo gastroesofágico
(paso de contenido ácido desde el estómago al esófago
- la insuficiencia venosa crónica
(edemas en miembros inferiores, que generalmente evolucionan a lo largo
del día, y varices)
- artrosis de articulaciones
sometidas a sobrecarga.
En personas mayores la obesidad se asocia a inmovilidad, sobre todo porque
la cantidad de tejido muscular ni es suficiente, ni tiene la misma fuerza que
las personas jóvenes para movilizar el exceso de peso corporal. A esta
circunstancia se le denomina “obesidad sarcopénica”.
Para tratar la obesidad en ancianos lo principal es prevenirla. Como no la prevención
viene de la mano de los hábitos saludables como lo son la actividad física
diaria, el consumo de verduras, cereales integrales y no nos olvidemos de la
fruta, la legumbre, lácteos desnatados, carne de ave, pescado y frutos secos.
Los azucares refinados y la grasa saturada se debe evitar a toda costa.
Valorados los hábitos modificables en el paciente, para los ancianos obesos
se recomienda una dieta hipocalórica, esto quiere decir que restringiremos
calorías, unas 500 menos de las que corresponderían por edad y por sexo. No es
preciso que sea con bajo contenido en grasas o azucares o carbohidratos pues no
se sabe con certeza cuál es mejor aunque a corto plazo la más eficaz es la
dieta con restricción de carbohidratos.
Lo que sí se puede recomendar con certeza
es la famosa dieta mediterránea pues aumenta la longevidad.
Las dietas con grandes desproporciones entre hidratos de carbono, grasas y
proteínas pueden llevar a la desnutrición y en los ancianos conduce con facilidad
a la muerte.
En cuanto a la actividad física en los ancianos, es complicada y a veces
imposible por problemas inherentes al envejecimiento pero el entrenamiento de
resistencia progresiva es una opción recomendada en ancianos y en obesos.
En casos de obesidad moderada-severa (IMC por encima de 35 o 40 kg/m2) con
enfermedades graves asociadas, y cuando han fracasado todos los esfuerzos
terapéuticos previos, puede recurrirse al balón intragástrico (muy eficaz por
las pérdidas ponderales adicionales sobre los tratamientos previos) y a la
cirugía de la obesidad (cada vez más intervenciones en pacientes por encima de
los 60 años de edad).
La obesidad en cifras
En España se ha estimado que un 35,5 por ciento de los hombres y un 40,8
por ciento de las mujeres de más de 60 años tienen obesidad, aunque por encima
de 80 años estas cifras descienden a 19,4 por ciento en hombres y 29,2 por
ciento en mujeres. Además, se ha observado un perímetro de cintura elevado en
el 48,4 por ciento de los hombres y en el 78,4 por ciento de las mujeres. Estos
valores no son muy diferentes de los descritos recientemente en población
norteamericana: un 33,6 por ciento de las mujeres y un 37,1 por ciento de los
hombres de más de 59 años padecen obesidad.
Bibliografía:
1. Federico Cuesta
Triana, Geriatra. Obesidad en el anciano. Es más grave según aumenta la
edad. Hospital Clínico San Carlos Madrid (2014), Consultada en 7 diciembre
de 2015| en https://www.segg.es/pretema.asp?cod=88
2. Nutrición para personas
mayores U.S. National Library of Medicine 8600 Rockville Pike, Bethesda, MD
20894 U.S. Department of Health and Human Services National Institutes of
Health | actualizada 21 octubre 2015| Consultada en 7 de diciembre 2015
en:https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/nutritionforseniors.html
3. Obesidad y sobrepeso,
OMS Nota descriptiva N°311 Enero de 2015| Consultada en 7 de diciembre de
2015| en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/
4. Am J Clin Nutr (November
2005) Obesity in older adults: technical review and position statement of
the American Society for Nutrition and NAASO, The Obesity Society1,2,3,4,5
|vol. 82 no. 5 923-934

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